URGENCIAS EN CASA: CÓMO ACTUAR ANTE ACCIDENTES O EMERGENCIAS INFANTILES
Introducción: cuando los segundos cuentan
Los accidentes domésticos son una de las principales causas de atención médica en niños.
Caídas, quemaduras, golpes o fiebre alta pueden ocurrir en cualquier momento y lugar, y la reacción rápida de los padres o cuidadores puede marcar la diferencia entre una emergencia leve y una grave.
Saber cómo actuar ante una urgencia en casa no reemplaza la atención médica, pero sí ayuda a mantener la calma, brindar primeros auxilios y prevenir complicaciones.
Esta guía práctica te orientará sobre qué hacer (y qué no hacer) ante las situaciones más comunes.
Las urgencias más frecuentes en el hogar
1. Caídas y golpes
- Evalúa si el niño está consciente y responde al estímulo.
- Limpia heridas superficiales con agua y jabón.
- Aplica hielo envuelto en un paño por 10–15 minutos.
- Acude al médico si: hay pérdida de conciencia, vómitos, somnolencia, sangrado de oído o bulto persistente en la cabeza.
No sacudas ni intentes despertar bruscamente al niño. Observa su conducta y mantén reposo las primeras horas.
Cortes y heridas
- Lava la zona con agua corriente y jabón.
- Presiona con una gasa limpia para detener el sangrado.
- No uses alcohol ni yodo directamente sobre la herida.
- Cubre con apósito estéril.
- Consulta médica si: la herida es profunda, sangra mucho, fue causada por metal o animal, o requiere puntos.
Quemaduras
- Enfría la zona inmediatamente con agua a temperatura ambiente durante 10-15 minutos.
- No apliques pasta dental, mantequilla ni pomadas caseras.
- Cubre con un paño limpio y seco.
- Lleva al servicio de urgencias si: la quemadura es extensa, con ampollas grandes, afecta cara o genitales, o es eléctrica o química.
Atragantamiento
- Si el niño tose o puede hablar, anímalo a seguir tosiendo.
- Si no puede respirar ni emitir sonidos, realiza la maniobra de Heimlich (según la edad):
- En lactantes: 5 palmadas entre los omóplatos + 5 compresiones torácicas.
- En mayores: compresiones abdominales firmes hasta que expulse el objeto.
- Llama a urgencias de inmediato (131 o número local) si no responde.
Nunca metas los dedos en la boca del niño sin ver el objeto, podrías empujarlo más.
. Fiebre alta o convulsiones febriles
- Retira el exceso de ropa y mantén el ambiente ventilado.
- Ofrece líquidos o suero oral.
- Usa paracetamol o ibuprofeno pediátrico según indicación médica.
- Si el niño presenta una convulsión:
- Colócalo de lado en el suelo.
- No introduzcas objetos en su boca.
- No lo sujetes con fuerza.
- Llévalo de inmediato al servicio de urgencias.
Intoxicaciones
- Identifica qué sustancia ingirió (medicamento, químico, planta).
- No provoques el vómito.
- Llama al Centro de Información Toxicológica (CITUC – Chile: 22 635 3800) o acude al hospital más cercano.
Conserva el envase o etiqueta para mostrar al personal médico
Picaduras o mordeduras
- Lava con agua y jabón.
- Aplica compresas frías para reducir la hinchazón.
- Consulta de inmediato si: hay dificultad para respirar, hinchazón facial o de lengua, sangrado o animal desconocido (por riesgo de rabia).
Qué tener siempre en un botiquín doméstico
Elemento | Uso principal |
Gasas estériles y apósitos | Heridas y cortes |
Termómetro digital | Control de fiebre |
Suero fisiológico | Limpieza de ojos o heridas |
Antiséptico (clorhexidina o povidona) | Desinfección de heridas |
Paracetamol / ibuprofeno pediátrico | Fiebre o dolor |
Tijeras y pinzas | Retirar gasas o fragmentos visibles |
Guantes desechables | Protección al atender |
Vendas elásticas | Esguinces o contenciones leves |
Revisa y actualiza el botiquín cada 6 meses y manténlo fuera del alcance de los niños.
Cuándo acudir a urgencias sin dudar
- Pérdida de conocimiento o desmayo.
- Dificultad para respirar.
- Convulsiones o fiebre alta persistente.
- Vómitos o diarrea con signos de deshidratación.
- Heridas profundas o quemaduras extensas.
- Intoxicaciones o ingestión de objetos.
- Dolor abdominal intenso o persistente.
Confía en tu intuición como padre o madre: si algo te parece grave, busca atención médica.
Prevención: el mejor tratamiento
- Mantén productos tóxicos, medicamentos y objetos pequeños fuera del alcance.
- Instala protectores de enchufes, barandas y cierres de seguridad.
- Supervisa el baño y la cocina.
- Enseña a los niños sobre seguridad y autocuidado.
- Participa en cursos de primeros auxilios básicos: una capacitación puede salvar vidas.
Conclusión: actuar con calma y conocimiento
Las urgencias en casa pueden ocurrir en segundos, pero una reacción rápida, tranquila y bien informada puede evitar consecuencias graves.
Saber qué hacer ante cada situación, mantener un botiquín actualizado y conocer los números de emergencia son pilares del cuidado familiar.
👉 Prevenir, capacitar y actuar con calma: las tres claves para proteger a nuestros niños.
